El microscopio electrónico de barrido (SEM) es un instrumento utilizado para obtener imágenes detalladas de la superficie de muestras de diverso tipo. Utiliza un haz de electrones para escanear la muestra y generar imágenes de alta resolución, de manera similar a la fuente de luz en un microscopio óptico. El haz de electrones recorre la superficie de la muestra en un patrón en zigzag, generando diferentes señales, tales como electrones retrodispersados, electrones secundarios y rayos X. Estas señales se recopilan mediante detectores especializados, que producen imágenes de alta resolución fundamentalmente relacionadas con la composición y el relieve de la muestra.
Además, el SEM puede generar imágenes en tres dimensiones, lo que proporciona información adicional sobre la topografía, la morfología y la rugosidad de la muestra.
La última parte del proceso es también la más creativa: la aplicación de falso color a las imágenes, que originalmente son en escala de grises. Consiste en aplicar falso color pintando digitalmente sobre la imagen como si fuera un lienzo. El objetivo final es facilitar la comprensión de la imagen y hacerla más atractiva y accesible. Desde el punto de vista científico, hay que intentar que los colores elegidos permitan distinguir las diferentes partes que componen la imagen. También es importante la vertiente artística en este proceso, ya que la imagen final debe ser tan atractiva a la vista como fiel al proceso que ilustra.
