Imagencientifica

Fotografía macro

Parte 1: qué es y cómo empezar

Picudo o gorgojo

Para comenzar debemos saber qué es exactamente una fotografía macro. Voy a tratar de explicarlo de la forma más clara posible, ya que, aunque es sencillo, puede costar comprenderlo cuando empezamos a adentrarnos en este tema.

Se denomina fotografía macro a aquélla que cumple lo siguiente: que la relación entre el tamaño del objeto en la realidad y el tamaño que ocupa en el sensor de la cámara sea de al menos 1:1, o dicho de forma más sencilla, que ocupe lo mismo en la realidad en el sensor de la cámara. Esto quiere decir que si estamos fotografiando, por ejemplo, una hormiga de 0,5 centímetros, en el sensor de la cámara debe ocupar también 0,5 centímetros. Esta relación sería exactamente 1:1, ya que ocupa el mismo tamaño en la realidad que en el sensor. Si vamos más allá, y conseguimos que la misma hormiga ocupe 1 cm en el sensor, se trataría de una relación 2:1 o, lo que es lo mismo, 2 aumentos o 2x. Otro ejemplo sería un mosquito de 1 milímetro de tamaño. Si en el sensor de la cámara ocupara 1 centímetro, estaríamos hablando de una relación 10:1, 10 aumentos o 10x. 

Hormiga
Ejemplo de imagen tomada a 10x o proporción de tamaño 10:1. Esta hormiga ocupa en el sensor de la cámara 10 veces más que en la realidad.

Para saber los aumentos exactos que estamos consiguiendo con nuestras fotos, lo más sencillo podría ser hacer una foto a una regla milimetrada o a una escala. Luego tendremos que dividir los milímetros que hemos captado en la regla entre el tamaño de nuestro sensor. Por ejemplo, si en la foto vemos 9 mm de la regla y nuestro sensor es de 35 mm: 9/35=0,25. Nuestros aumentos serán 2,5.

*Esta proporción de tamaño o escala se aplica para el sensor de la cámara. Los aumentos de una foto también dependerán de dónde la estemos viendo (monitor, móvil, impresión a gran formato…). Para calcularlos, bastaría una sencilla regla de tres sabiendo a cuántos aumentos fue tomada originalmente.

Lo que voy a decir es obvio, pero tengamos en cuenta que los sensores de cámaras “full frame” o de tamaño completo tienen 35 milímetros de ancho, por lo que no es posible conseguir una relación 1:1 en sujetos grandes, ya que no hay suficiente espacio en el sensor para captarlos a esta relación. Hago esta aclaración porque a veces he visto fotos “macro” de una flor tipo gerbera o de un gato, un pato… Obviamente, no son fotos “macro” aunque estén realizas con un objetivo macro.

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Como ejemplo: imágenes tomadas con un objetivo macro Tamron 90 mm, que no se corresponden con una imagen “macro”.

Pues bien, para poder tomar imágenes macro, podemos recurrir a distintos sistemas. El más sencillo podría ser comprar un objetivo macro (ojo, que especifique 1:1). Empleando solamente uno de estos objetivos y nuestra cámara podemos conseguir fotos realmente buenas, pero sin muchos aumentos. Son útiles en naturaleza, para sujetos vivos y no demasiado pequeños. Podemos conseguir objetivos de calidad intermedia desde unos 300€, aunque éstos son los más baratos. Hay muy buenas opciones a menor precio, que explico más adelante.

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Fotografías realizadas con un objetivo macro 1:1 (Tamron 90 mm). Esta vez sí son fotos macro, ya que el sujeto ocupa lo mismo (o más) en el sensor que en la realidad.

Si queremos conseguir aún más aumentos, podemos acoplar entre la cámara y el objetivo macro unos tubos de extensión, que consiguen alargar más la distancia entre el sensor de la cámara y el objeto a fotografíar, consiguiendo así mayores aumentos. Estos tubos pueden ser muy baratos (desde 6€ el lote de 3), aunque pierden las conexiones entre la cámara y el objetivo y por tanto no podremos controlar parámetros como el diafragma. Aún así, son una buena opción si no se quiere gastar mucho dinero y conseguir muchos aumentos. Existen otros tubos de extensión que mantienen las conexiones cuerpo-objetivo, por un poco más precio (desde unos 40€ el lote de 3). Cada paquete suele contener 3 tubos de distinto grosor, pero podemos emplear el número que queremos para alargar más o menos la distancia, y por tanto, conseguir más o menos aumentos. Para elegirlos, debes conocer simplemente la montura de tu cámara.

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Hongos sobre un tomate.

Cuanta más distancia haya entre el sensor de la cámara y el objetivo, mayores aumentos conseguiremos. Pero ojo, cuanto más se aumente esta distancia, más complicado será hacer fotos a pulso y menor será la profundidad de campo, que puede llegar a ser tan pequeña que solamente pillaremos enfocada una parte minúscula del sujeto. Además, cuanto más alarguemos la distancia entre el sensor y la lente, no solo conseguiremos más aumentos, sino que perderemos luz y contraste. Hacer fotos a pulso con muchos de estos tubos sería una labor muy difícil (aunque no imposible) y se necesitaría un aporte extra de luz. Como consejo, para fotos en naturaleza se podría usar el propio flash de la cámara con la luz difuminada a través de un papel o un difusor. Recomendaría acoplar como máximo 6 tubos (es decir, 2 paquetes). Y para saber cómo conseguir muchos más aumentos, tenéis la siguiente entrada del blog.

Otra opción similar a los tubos de extensión sería el uso de un fuelle extensible, aunque esto es poco útil para fotos de campo, por su fragilidad y la dificultad para sujetarlo correctamente. Su empleo es más útil para fotografía de estudio. Tiene una gran ventaja, y es que podemos regular la longitud que queremos de una forma mucho más sencilla, sin tener que estar añadiendo o quitando anillos. Simplemente estirando o acortando el fuelle podemos regular los aumentos. El precio de un fuelle puede rondar los 100€.

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Fotografía realizada a 4x

Una opción alternativa sería el uso de objetivos invertidos, es decir acoplados de forma inversa en la montura de la cámara. Para ello se puede usar casi cualquier objetivo (por ejemplo, un 50 mm), y tan solo es necesario comprar un anillo adaptador para poder invertirlo. Esta es la opción más barata, ya que un anillo inversor puede costar unos 10€ y podemos aprovechar los objetivos que tengamos por casa. Con esto se pueden conseguir imágenes 1:1 o incluso más aumentos, dependiendo del objetivo usado. Pero, ¿por qué un objetivo invertido se vuelve macro? Lo mejor para explicarlo es una imagen:

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Al invertir el objetivo, cambiamos la distancia entre sujeto-lente-sensor. Normalmente tenemos mucha distancia hasta el sujeto a fotografiar (varios metros) y al pasar por la lente y proyectarse en el sensor, se hace “pequeño”. Al invertir el objetivo, esta proporción cambia, y tenemos poca distancia entre la lente y el sujeto. Al proyectarse sobre el sensor, la imagen se hace “grande”. No todas las lentes se pueden usar invertidas, pero sí muchas de ellas. Para escoger un anillo, debes saber el diámetro del objetivo que vayas a emplear y la montura de tu cámara. Ten en cuenta que al acoplar el objetivo al revés, cada anillo servirá para un diámetro de objetivo solamente.

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Como norma general, cuando menor sea su distancia focal mayores aumentos conseguirá un objetivo invertido. Un objetivo de 50 mm suele conseguir ratios de 1:1, mientras que un 28 mm puede conseguir 2:1 (aumentos de 2x). Una de las desventajas de esto es que la apertura del diafragma la determina la cámara, por lo que, usados de este modo, los objetivos siempre estarán en la mayor apertura de diafragma. Para evitar esto, en vez de invertir objetivos fotográficos se pueden emplear antiguos objetivos de ampliadora comprados de segunda mano, donde el diafragma se abre o se cierra de manera mecánica (tienen una palanca o una rueda donde nosotros regulamos la apertura), por lo que podemos regular este aspecto. Además, este tipo de objetivos suelen estar corregidos frente a distintas aberraciones propias de las lentes, por lo que la calidad que ofrecen será muy buena. Sin duda son una gran opción, aunque suponen una mayor inversión que el anillo inversor simplemente (unos 300 o 400€ de segunda mano). 

Polilla de frente
Escarabajo rinoceronte
Ejemplo de imágenes realizadas con un objetivo de ampliadora invertido. Aumentos aproximados: 3x. Estas fotos están formadas por un apilado de varias imágenes para conseguir mayor profundidad de campo (lo explico en mi siguiente entrada).
Pelo humano
Pelo humano. Apilado de imágenes realizadas a 20x.

Si queremos conseguir aumentos por encima de 3x o 4x, la cosa es muy distinta… Os lo explico en la siguiente entrada del blog.

Los créditos de la imagen “Cómo funciona un anillo inversor” pertenecen a su autor, no he podido encontrarlo.